Es indispensable voltearlos con frecuencia, de pies a cabeza y de izquierda a derecha, para que no sufran deformaciones.
Siempre deben descansar sobre un somier de láminas para que transpiren sin dificultad y la ropa de cama con la que se vistan no debe ser nunca plastificada o confeccionada con materiales que les impida transpirar.
|